
Las calles del centro de Dublín permiten un agradable paseo por las casas victorianas, los pubs típicos, los sonidos y los olores que caracterizan esta ciudad. Grafton Street, una de las arterias principales que enlaza el Trinity College al Sant Stephens's Green, en sus rincones hospeda hermosísimos y muy colorados mercados de las flores, mientras a lo largo de las calles es fácil encontrar estatuas de hierro de personajes más o menos famosos y más o menos reales, de Joyce al mítico Molly Malone, protagonista del canto popular convertido en himno oficioso de la selección nacional de Rugby de Dublín.
El barrio del Temple Bar es sin duda una de las zonas más famosas de la ciudad, lugar de encuentro para los jóvenes y área de grande fermento cultural, que ha visto el renacimiento de la ciudad de Dublín y de la cultura irlandesa en los primeros años '90 del Novecientos.
En fin es necesario mencionar los Parques de la ciudad de Dublín. El mayor del centro, con sus 9 hectáreas, es sin ninguna duda el St Stephens's Green, cuya disposición es debida a las contribuciones de Sir A. E. Guinnes. Alrededor del parque son numerosas las casas en estilo georgiano, generalmente despoblado, mientras en su interior se encuentra un laguito cruzable por un puente, estatuas y áreas cubiertas.
El parque de Merrion Square es decididamente más pequeño, pero no menos fascinante. En el rincón Norte oeste un Óscar Wilde semi tumbado sobre una roca observa dublineses y turistas que se apresuran por las calles.

» La Biblioteca del Trinity College y Book of Kells
» Dublinia
» The National Gallery of Ireland
Para los que desean extender su visita a algunas localidades de Irlanda meridional las visitas imperdibles son:
» Cork
» Cashel
» Penínsulas del Sureste