

Es la segunda de las Cinque Terre que se encuentra procediendo de La Spezia hacia Génova; también su nombre tiene origenes muy antiguos que se remontan a Manium Arula, un templio dedicado a las almas de los muertos, los Mani, que se erigía sobre su territorio en época romana.
El pueblo, apoyado a un promontorio escarpado de roca obscura, con el puerto encerrado entre dos espuelas rocosas, está estructurado por la calle principal de la avenida y como los otros pueblos de las Cinque Terre, aquí también se encuentran las típicas casas-torres predispuestas a la defensa del poblado.
Los edificios históricamente y arquitectónicamente más importantes son la Iglesia de San Lorenzo, que surge en posición elevada a monte del pueblo, que presenta esa también como la iglesia de San Pedro a Corniglia, una fachada en piedra arenaria a vista sobre la que resaltan un rosetón en mármol blanco con motivos a calado y arcos cruzados, y un portal a arco agudo sobre cuyo luneto está visible un bajorrelieve de la Edad Media que representa el martirio de San Lorenzo; y el Bastión constituido por dos torres a planta circular, antiguo baluarte defensivo edificado alrededor del siglo XIII, y que probablemente hacía parte de un complejo fortificado de cuyo castillo no han quedado huellas, que surge en posición dominante sobre la empinada escollera sobre la que está situado el pueblo de Manarola.